5 de noviembre de 2013

Pintar con la espátula

Se puede pintar con óleos y con acrílicos, sin diluir las pinturas para mantener el espesor y manejar mejor la pintura. Para ello es necesario: 
  • Elige bien una espátula antes de empezar a pintar. Estas difieren en calidad. Puedes buscar un cuchillo de paleta con cierta flexibilidad en la hoja y un mango cómodo.
  • Coloca pintura en tu espátula y deslízala a través de la pintura. Esto es muy similar a usar un cuchillo para untar mantequilla sobre un pedazo de pan tostado.
  • Mantén la espátula en la posición que te resulte más cómoda. Para añadir pintura en un lienzo, espárcela sobre el lienzo con la espátula. También puedes hacer pequeños puntos y líneas finas usando la punta de esta, presionando el borde hacia abajo.
  • Mejora la textura de tu pintura con el cuchillo de paleta. Ponle abundante pintura y aplícala sobre la pintura fresca que está en el lienzo. Espárcela con la espátula, como si fuera mantequilla sobre pan tostado. Levanta la espátula a medida que la pasas, así crearás crestas sobre la pintura.
  • Añade capas de color con la espátula. Haz capas de colores más claros en la parte superior de los colores más oscuros, con una cantidad moderada de pintura en la espátula. De esta manera, puedes hacer capas de colores en la parte superior sin dañar las inferiores.
  • Raspa la pintura en el lienzo con la espátula. Puedes utilizar esta técnica para borrar los errores o para añadir textura y detalles. Usa la hoja para raspar áreas más grandes y la punta para las áreas más pequeñas.
  • Limpia la espátula cuando termines de pintar. Sólo límpiala con un paño, asegurándote de que quitar toda la pintura y dejar la espátula seca.
  • Para extender grandes masas de color, se sujeta el mango con fuerza, con la base plana de la espátula tocando totalmente el lienzo.
  • Para toques más sutiles se sujeta la espátula apoyando el dedo índice sobre la parte elástica de la hoja y así movemos la punta de la espátula para aplicar la pintura.
  • Sujeción habitual. Se sujeta por el mango de madera con el dedo índice sobre el puente de acero.